Wednesday, February 28, 2007

Que Viva el Circo

Minagricultura: “Si es tan valiente, quédese a debatir senador; si es tan valiente, quédese (...) es que así actúan ustedes, tiran la piedra y salen corriendo (...) si es tan democrático su Polo, quédese”

La admirable capacidad colombiana de reírse de sus tragedias tiene raíces exóticas, siempre que nos ocurre alguna desventura los colombianos armamos un chiste de ella. Convertimos todo en circo. ¡El circo vende! Como dicen las profesoras de primaria: Nos gusta creer que estamos en una plaza de mercado.

Y es que nos encanta ver verduleros, nos divierte serlo y, en la medida de lo posible, sacamos ganancia de ello. Sacan ganancia los políticos, quienes por alguna exótica razón reciben réditos electorales proporcionales a lo soez de sus intervenciones. Sacan ganancia los medios de comunicación, pues entre más amarillistas sean sus noticias más pauta y ejemplares venden. Sacan ganancia los colombianos comunes y corrientes divirtiéndose con las barbaridades que ven en los medios.

Lo que es peor de todo: nadie se escandaliza. A los colombianos, que nos encanta indignarnos por cuanta noticia mala existe en el mundo, no nos indigna la hamponada ni la chabacanería de nuestros líderes. Si alguna vez usted ha oído decir que los colombianos tenemos mentes cortoplacistas, déle total crédito a sus oídos, pero sobre todo a quien se lo dice. No de otra forma se puede explicar tanta apetencia por la vulgaridad de nuestra vida nacional. Por eso no nos preocupan las reformas de largo plazo; por eso no nos importa el modelo de país que se implementa; por eso nos pasa, como la luz a través del cristal, los hallazgos de la academia; por eso nos encanta ser prácticos.

A los colombianos nos divierten los personajes que exacerban el odio y la vísceralidad. Debe ser por eso que ese programa de “Laura en América” era tan bien recibido en nuestros hogares, incluso en los de mayores ingresos y nivel de educación.

Es por eso que la mayor noticia de la semana, la más comentada, es el vergonzoso enfrentamiento entre el incendiario senador Jorge Robledo y nuestro sulfúrico Ministro de Agricultura. En la discusión sobre el TLC con EU el senador Robledo decidió increpar al senador William Montes por presidir las sesiones habiendo sido uno de los participantes del Acuerdo de Ralito.

En ese momento, el poco carismático ministro Arias ‘argumentaba’: “Si es tan valiente, quédese a debatir senador; si es tan valiente, quédese que tenemos varias cosas que decirles (...) es que así actúan ustedes, tiran la piedra y salen corriendo (...) si es tan democrático su Polo, quédese”. A estas alturas uno sólo puede esperar que Arias saque la ‘pata de cabra’, que se deje el bigote chiquito, se haga el corte conocido como ‘el siete’ y compre una casa en San Javier, un barrio popular de Medellín. De Robledo no hay que esperar nada, ya lo hemos visto en acción, incendiando y corriendo. Armando líos en los que después, los más afectados, son los colombianos pobres que tanto dice defender.

Siguiendo con nuestra querida “Laura en América”, falta ver si Arias empieza a decir que lo que se debe hacer con el programa AIS es regalar carritos sanducheros a los afectados por el TLC y dar golpizas a los opositores del Gobierno en TV nacional. Los colombianos estamos tan entretenidos con el circo que armamos, que de aquí a un año haremos desaparecer la burbuja económica en la que estamos. Ya la bolsa empezó a reaccionar con un empujoncito de China y nosotros ayudamos armando una crisis política basada en la correcta operación de la justicia.

¡Que viva el circo! Una caída económica cada cinco años no le hace daño a nadie. ¡Que viva! ¡Volvamos a niveles de pobreza mayores al 50%! ¡Que caiga la afiliación al Sistema General de Seguridad Social! ¡Que haya más desempleo, que al parecer nos hace falta! Amo esto, el comportamiento de algunos políticos nos garantiza a los otros tener trabajo relativamente bien pagado por varias décadas.

Es adorable ver como nos reproducimos quienes nos dedicamos a ese, a veces desagradecido, oficio de generar políticas. Cada vez que el país empieza a asomar la cabeza, al ver que nuestro trabajo empieza a ser inocuo, decidimos prenderle fuego a la casa y de paso hacer aquelarres en los que nos repartimos los puestos y comisiones de la misión de… ¿Racionalización del Gasto?… ¿Pobreza? o cualquier cosa que se invente alguna agencia multilateral.

Lo mejor de todo es que esos recursos de apoyo de las multilaterales, ya sean créditos o donaciones, llegan a los bolsillos más necesitados. ¡A los nuestros! (es que con esas tarjetas de crédito gold tendría que ser uno muy loco si no creyera que los ingresos de los políticos constituyen gasto social). Siempre la plata que nos dan para arreglar las embarradas nuestras termina, como debe ser en un país justo y equitativo, aceitando la economía que se da entre las calles 69A y 127, y la carrera 2 este y la autopista, en Bogotá.

Es delirante la idea de que algún día les podré decir a mis nietos que de vez en cuando, si quería un apartamento más grande, iba a insultar a un congresista. De tal forma que los inversionistas se asustaran, la gente se empobreciera y el gobierno me ofreciera trabajo por medio de alguna consultoría bien pagada o algún cargo público de alto nivel.

Esto es lo que una amiga llama demagogia académica para recibir ingresos. Ejemplos hay miles, no hay sino que leer el documento de Fedesarrollo en que defienden a capa y espada el proyecto de reforma al Sistema General de Participaciones. O a los anteriores críticos del Gobierno, escribiendo sobre sus virtudes en periódicos de amplia circulación nacional.

Y esa es la gente que elegimos para que nos represente. Esa es la gente que elegimos para que mejore nuestro nivel de vida. Para que nos de un futuro. Definitivamente todos y cada uno de los problemas de Colombia son culpa de todos y cada uno de los colombianos. ¡Sigamos con el circo!

Wednesday, February 21, 2007

La Anarco-oligarquía

O los ricos son anarquistas o se nos convirtieron en unas tardías reencarnaciones de San Francisco de Asís y le dijeron a los medios de su propiedad. Ayudadme, ayudadme y libradme de todas estas mis riquezas.
Esta semana no voy a escribir nada. Más bien, como reacción a las sonadas propuestas de derogatoria del Congreso voy a transcribir parte de un texto de Luis Carlos Valenzuela. El texto consta de cinco capítulos además de la introducción, aquí sólo se transcribe el cuarto. Ahí está para que se diviertan.

“El texto que se presenta a continuación es una conferencia dictada en una convención de distribuidores de gasolina a comienzos del año 2000. El texto fue editado y reducido significativamente para adecuarlo al tamaño de un artículo de revista.

“El objeto del texto era mostrar de una manera coloquial, no académica, como se toman decisiones de política económica y lo fácil y triste que es destruir decisores y decisiones a punta de prejuicios y lugares comunes. El tema de la liberación de precios de la gasolina no es más que un hilo conductor lo que realmente importaba era analizar lo que se tituló como 5 grandes éxitos bailables de la economía política colombiana.

(…)

“Cuarto mito.

“Dice así:

“La clase alta colombiana es la esencia de la protección del orden establecido, de la institucionalidad. Esto es evidente ya que es a ellos a quienes favorece el orden establecido.”

“Falso. Falso. Absolutamente falso. Somos el único país del mundo donde la oligarquía es anárquica. Tenemos una clase social única en el mundo, la anarco-oligarquía. Nihilismo de club, pero nihilismo.

“En los dos últimos años me he paseado por el Caguán, por el Magdalena Medio; me he sentado muchas veces con las cabezas de los mayores sindicatos de este país y más recientemente volví de paseo por las Juntas Directivas, esos sitios donde a punta de palmaditas en las mesas se define la viabilidad del país. Créanmelo, anarquía de verdad verdad, solo en los sitios donde se mueven grandes cantidades de dinero. Los otros no pasan de ser pichoncitos de revolucionarios.

“La mejor forma de ilustrar esto es con un ejemplo reciente que fue el referendo para revocar el Congreso. Circo, más circo. Aquí no nos cansamos de circo.

“En ese momento se puso en juego los rezagos de la ya infinitamente frágil institucionalidad colombiana. El Presidente decidió que no le gustaba la mitad de la representación de la democracia, el Congreso, y decidió revocarlo. El Congreso, decidió que no le gustaba la otra mitad de la democracia, el Presidente, y decidió revocarlo. El mundo entero consideró que aunque el comportamiento colombiano tradicionalmente ha sido digno sujeto del show de Bebé, Pernito y Tuerquita, aquí si se les había ido la mano, lo cual en términos prácticos se reflejó en la consideración de que el riesgo de invertir o prestarle al circo se había disparado. Animalandia, con Bebé, Pernito y Tuerquita incluidos había dejado de ser sujeto de riesgo crediticio, y los spreads sobre el tesoro, la prima sobre la tasa de interés, se incrementaron en 1000 puntos.

“Cabe hacer una pequeña digresión en esta historia. La propiedad de un alto porcentaje de los medios de comunicación en este país están concentrados en los grandes grupos. Aquí no hay Garza Sadas, Azcarragas y Slims. Aquí no solo la riqueza está concentrada. También los ricos.

“Si los medios son de los poseedores de la industria y de los demás sectores, entonces uno esperaría que los medios protejan la riqueza de sus propios dueños.

“Falso. Falso.

“Los medios vieron que este juego de revoquémonos todos a todos hasta que no quede absolutamente nada, daba para fantásticos titulares y entre más circo más circulación. Será que circulación viene de Circo? Unos a otros se tildaban de ladrones. Unos a otros se tildaban de ineptos. Que viva el circo.

“Mientras tanto los mercados internacionales se enloquecían diciéndole a los bancos que se salieran del país. La tasa de interés implícita de los papeles colombianos que se transan en el exterior superó con creces la de los más atrasados países africanos.

“Pero eso que importa? Aquí parecería que ricos y pobres decidieron que eso no era problema de ellos. Lo de ellos no era lo de los spreads, sino incendiar el país polarizando. El peligrosísimo juego de las mutuas revocatorias.

“Esto es realmente extraño si uno parte que los grandes patrimonios de este y de cualquier país dependen esencialmente de la tasa de descuento que se use para valorarlas. El valor de una empresa es esencialmente el flujo de caja proyectado, dividido por la tasa de descuento, que es un costo de oportunidad afectado por el riesgo. Entre más riesgo se perciba, mayor retorno van a pedir los inversionistas y la forma de obtenerlo, asumiendo que las características operacionales de las empresas permanecen constantes, es disminuyendo su valor.

“Para explicar esto se hizo un ejercicio, analizando los mayores grupos económicos del país. Se tomaron sus márgenes operacionales del año 1997 y se dividieron por el retorno exigido por los inversionistas en ese año, que insisto está principalmente ligada a la percepción de riesgo país. Sobra decir que a mayor debilitamiento de la institucionalidad, mayor percepción de riesgo, mayor tasa de descuento y menor valor de las empresas.

“Entre el año 1997 y el año 1999 los márgenes operacionales de los mayores grupos colombianos se redujeron sustancialmente al expresarlos en dólares, por efecto de la recesión y de la devaluación real. Pero eso no es lo más grave, en el mismo período las tasas de descuento a las cuales alguien estaba dispuesto a comprar empresas en Colombia se había disparado de 12% a 20%. Eso implica que los mayores grupos económicos de Colombia perdieron en ese periodo de tiempo alrededor de 4 billones de dólares que representan aproximadamente el 40% de su patrimonio. Se nos volvieron pobres los ricos. De pronto esa es la única forma de mejorar la distribución del ingreso en Colombia.

“Pero eso de volverse pobres pasa hasta en las mejores familias, lo extraño de este proceso es cuando la gente se vuelve pobre voluntariamente. Yo les digo o son anarquistas o todos se nos convirtieron en unas tardías reencarnaciones de San Francisco de Asís y le dijeron a los medios de su propiedad. Ayudadme, ayudadme y libradme de todas estas mis riquezas. De que otra manera se explica uno que mientras que las tasas de interés de la deuda colombiana subían y subían, los medios, que hasta donde entiendo tienen alguna responsabilidad social, seguían echando leña al fuego para que la institucionalidad quedara convertida en irreconocibles cenizas.

“Repito la cifra porque es francamente impresionante, los grandes grupos económicos, principalmente por la desinstitucionalización del país, han perdido cerca de 4 billones de dólares en cinco años. A nuestros ricos ya los sacaron de las fotos de Forbes y Fortune. Tan acostumbrados que estábamos a esas fotos donde los años parecen no pasar. Particularidades de los ricos.

“Más triste aún, el ingreso en dólares del Colombiano promedio ha caído en 30% en el mismo período Esto, esto si no es gracioso. Esto es pobreza de verdad. De donde sacaran a los millones de Colombianos que con los ingresos de 1997 con dificultad sobrevivían? Que mal negocio ha sido el circo. Que caro nos han salido las boletas.

“Pero como aquí estamos trabajando hipótesis de Economía Política de pronto la razón es otra. La razón es que quienes trabajan en los medios, independiente a la posición social de sus dueños y los intereses que estos representan, si tienen conciencia social. Es más son los últimos bastiones del PST, Troscos ortodoxos, o pura Kampuchea Socialista, esos sesguitos Khmer Rouge del PC. Si es eso, hasta bonito sería. Infiltrados en la casa del enemigo, el periodismo colombiano mina las estructuras de la burguesía desde sus órganos reproductores. Si esto fuera cierto, el Che se nos levanta de la tumba y Daniel el Rojo coge buseta Directo Caracas.

“Alcancé a emocionarme, pero el más básico análisis económico que debieron haber hecho todos nuestros perspicaces periodistas desde sus unidades investigativas prueba que la más afectada, como siempre, es la clase trabajadora de este país.

“El análisis es similar al que se hizo para la implicación de que el sector público retomara la función de expandir el sector eléctrico.

“Dado que la mayor parte de las industrias colombianas están ahogadas, con dificultad pueden pagar las deudas para no ser ejecutadas. Eso quiere decir que para pagar cualquier incremento en tasas de interés los ingresos deben provenir del único costo fijo reducible que son los salarios.

“El efecto de la desinstitucionalización para el momento de las revocatorias había hecho subir la tasa de interés en 6%. Como la tasa de interés interna y la externa deben igualarse ya que de otra manera la fuga de capitales se tornaría imparable, podemos asumir que todo el efecto Animalandia también haría crecer la tasa de interés interna en 6% Ahora sobre la base de una deuda total, interna y externa de US$ 30.000 millones, un incremento de 6% puntos implica un mayor pago de US$1.800 millones de dólares por año. Asumiendo que un empleado promedio cuesta seis millones de pesos al año, sería necesario liquidar 600.000 empleados para pagar la boleta del circo, que de puros desocupados nos inventamos y que los medios se encargaron de rociar con gasolina subsidiada y tirarle fosforitos por todo lado. Sigamos con el ejercicio, 600.000 empleos directos con 4 personas dependientes por empleado, implica que el número potencial de colombianos entrando a miseria absoluta sería de tres millones.

“Definitivamente mi teoría comunista de los medios no tiene ni pies ni cabeza. La de anarco-oligarquía parece tener mucho más asidero. Un nivel de pauperización de este tamaño, no lo podría diseñar ni el más malo de los malisísimos funcionarios del Fondo Monetario Internacional.

“Que tiene que ver con esto con la historia de la gasolina. Pues casi todo. Que en su paso por el circo la distorsionaron de tal manera que nadie se ganó el premio que debía haber sido un menor déficit fiscal, menores tasas de interés, mayor reactivación, menor desempleo y una cuantiosa cantidad de recursos destinados a fines socialmente más loables que el subsidiar los usuarios de carro que en Colombia, gústeles o no, hacen parte de los grandes privilegiados.

“Es que aunque no compran periódicos y no hacen parte del rating que les importa a los anunciantes, quien está realmente mal en Colombia no son los dueños de carros viejos y pequeños, es el 50% de colombianos sin alcantarillado, el 30% que no tiene ninguna cobertura de salud, el creciente sector informal que saca sus hijos a trabajar expulsados de un agro sin posibilidad de retorno alguna. Lamentablemente esta gente no se suscribe a los periódicos, nunca ve Señal Colombia y no es el rating que sirve para efectos de vender pauta en franja TripleA.”

Para los que quieran leer el artículo completo: “Cinco Grandes Éxitos de la Economía Política Colombiana”, se puede bajar de webpondo.org.

Wednesday, February 14, 2007

Cambiando la Plata de Bolsillo

El proyecto de reforma al Sistema General de Participaciones tiene el poco encomiable propósito de pasar la plata del bolsillo derecho… al izquierdo.
Como lo prometido es deuda esta semana sigo con el consabido tema del Sistema General de Participaciones (SGP). La reforma, como dije la semana pasada, busca impedir que las transferencias a los municipios y gobernaciones crezcan a una tasa que el Gobierno considera insostenible. Según el Gobierno Nacional, si la reforma que presentó al Congreso es aprobada, se podrá cumplir con el Plan Nacional de Desarrollo, de otra forma se comprometerá su ejecución.

Detrás de esa conclusión que el Gobierno expone tan alegremente, subyace la idea de que los recursos del presupuesto, que no irían a los departamentos y municipios por cuenta de la reforma, se podrían ahorrar o utilizar en cosas diferentes. Sin embargo se está obviando la existencia de obligaciones constitucionales y legales por parte del Estado.

Explico: los recursos del SGP se destinan mayoritariamente a educación y salud. La política social del Gobierno, en su mayor parte, se ejecuta por medio de los recursos de SGP. Ahora, ¿qué pasaría si se redujeran los recursos de SGP? Simplemente el Gobierno Central tendría que poner recursos del presupuesto para atender las necesidades que hubieran quedado descubiertas. En últimas el Estado, el Sector Público Consolidado, seguiría gastando la misma plata. Y lo que es peor de todo, el Gobierno Central giraría el mismo monto de recursos con o sin recorte (sin recorte vía SGP, con recorte vía unas mayores erogaciones por servicios de educación, salud y los demás descubiertos). Esto sigue una lógica simple, ni los colegios ni los hospitales, así como ni los alumnos ni los pacientes, desaparecen porque haya un Acto Legislativo que cambie la formula de repartición de los recursos públicos.

Así las cosas sólo parece haber dos posibles razones por las cuales el Gobierno hace una inversión de capital político tan importante. Por un lado se puede pensar en la necesidad de “girar el cheque” desde Bogotá. En la medida en que no sean las gobernaciones ni los municipios quienes paguen por los servicios de sus habitantes, sino el Gobierno Nacional, los rendimientos políticos de cualquier colegio, hospital, acueducto y demás llegarán directamente a la Casa de Nariño.

Por otro lado es posible que el Gobierno esté pensando en obviar las obligaciones que tiene de proveer ciertos servicios a los habitantes del país. En este caso es importante recordar que la mayoría de los servicios cubiertos por el SGP se vuelven exigibles desde la primera vez que se tiene acceso a ellos. Desde luego este caso es bastante maquiavélico y por demás alejado de la realidad. Incluso si se pensara en hacer eso, la Rama Judicial entraría a proteger los derechos descubiertos por la reforma, lo que nos llevaría a una situación como la del párrafo anterior, donde Bogotá es quien gira el cheque, pero sin los rendimientos políticos para la Casa de Nariño.

Concluyendo. Queda claro que la reforma más importante del Gobierno, la reforma al SGP, que implica un desgaste político tan importante, sólo logrará cambiar la plata de bolsillo. Y nos dicen que esto mejorará la sostenibilidad financiera de la Nación. ¡Por Favor!

Thursday, February 08, 2007

El Descalabro de la Descentralización

Detrás del proyecto que reforma el Sistema General de Participaciones yace el cuerpo inerte de la descentralización administrativa.
Actualmente cursa en el Congreso de la República un proyecto que busca evitar que las transferencias a los municipios y gobernaciones aumenten desmedidamente al volver al antiguo sistema en 2009. La idea que el Gobierno Nacional ha vendido es que, de no hacerse la reforma, tendría que transferir a los municipios un monto tan grande que minaría el equilibrio financiero que se ha conseguido con tanto esfuerzo durante los últimos años.

Sin embargo, la reforma presenta dos problemas principales. Por un lado la propuesta gubernamental hace que, en el largo plazo, la descentralización retroceda, es decir, que los municipios y departamentos cuenten con menores recursos como porcentaje del total de los del Estado. Por otro lado, se está obviando la existencia de obligaciones constitucionales y legales por parte del Estado, lo que hace imposible que la reforma contribuya a mejorar la posición fiscal del país. En esta columna hablaré solamente del primer problema, el segundo lo tocaré la semana siguiente.

Para entender el punto del retroceso de la descentralización, que subyace la reforma que pretende implementar el Gobierno, es necesario saber como funciona el Sistema General de Participaciones (SGP). Para empezar, la norma constitucional se limita a la forma en que debe crecer el monto de recursos que el Gobierno Nacional transfiere a los Entes Territoriales. De esta forma, la pelea entre el Gobierno y los territorios es sobre una sencilla fórmula de crecimiento.

Luego de haber sido negociada con diversos sectores políticos, la actual reforma dice que siempre que la economía crezca al 4% o menos, las transferencias crecerán al 2.5% en términos reales (es decir, por encima de la inflación). Si la economía crece por encima del 4%, ese excedente de crecimiento se sumará al 2.5% del que se había hablado antes.

El punto que hace que la reforma represente un retroceso del proceso de descentralización está en la diferencia entre el 2.5% que crecen las transferencias y el límite de 4% para el crecimiento de la economía. Explico: Como es comúnmente aceptado por los economistas, tanto la economía como el recaudo de impuestos crecen en la misma proporción. Esto porque los impuestos como porcentaje del PIB no varían en mayor medida, si no cambian sus fórmulas de cobro.

En un mundo en que la economía crece al 4%, los Entes Territoriales estarán viendo crecer sus recursos un 2.5%, mientras que el ingreso por impuestos del Gobierno Nacional crece al 4%. De esta forma, la diferencia de crecimientos, hace que en el largo plazo, los Entes Territoriales reciban cada vez menos recursos como porcentaje de lo que recibe el Estado por concepto de impuestos.

Por lo anterior, en el futuro, se puede esperar que tanto los municipios como los departamentos pesen cada vez menos en la definición de las políticas, debido a que una proporción creciente de los recursos son manejados discrecionalmente por el Gobierno Nacional Central. Así las cosas, el fin de descentralizar el poder, que se buscaba con la Constitución de 1991, quedará relegado por un tema de sostenibilidad fiscal. Una sostenibilidad fiscal que como se verá en la siguiente columna, no se alcanzará con este proyecto.

¡Excelente esta forma de mejorar la capacidad de los Entes Territoriales de responder a las necesidades de sus habitantes!

Monday, January 29, 2007

Salarios… Salarios

El futuro del país puede estar comprometiéndose por el ahorro de recursos en el pago de los salarios del sector público.
Muchas veces, durante las largas conversaciones de sobremesa en las reuniones sociales, o durante los coctelillos ofrecidos por algún empresario interesado en presentar algún producto, se oyen frases como “esos empleados públicos no hacen nada”, “son completamente improductivos”, “es el colmo que ganen tanto” o “es increíble que suban los impuestos para pagarse mayores salarios”.

Voy a obviar la discusión sobre si los impuestos sirven para pagar los abultados sueldos de los empleados públicos, o si más bien sirven para la realización de programas sociales como Familias en Acción u obras de infraestructura necesarias para el desarrollo económico del país. Más bien me voy a concentrar en un tema ampliamente comentado por mis colegas economistas y muchos otros profesionales dedicados a la ardua, y a veces, desagradecida, labor pública: los bajos salarios del sector.

Cuando un economista se gradúa tiene, en la mayoría de los casos, dos opciones de ejercicio de la profesión: las actividades privadas, muchas veces equiparables a la administración, y las actividades públicas o de investigación. En las primeras la labor principal que desempeñará el economista en su vida laboral estará ligada a la búsqueda de la maximización de beneficios, a la maximización de las ganancias de alguna empresa. Esto lo puede hacer trabajando en un banco, haciendo estudios de riesgo o moviendo millonarias cantidades de dinero; en una firma de banca de inversión, buscando las mejores oportunidades para hacer negocios; o trabajando en el sector real, donde se producen las cosas.

Por otro lado, el economista que sigue la segunda opción se dedica a generar bienestar. Bienestar para la población, bienestar para los más necesitados. Esto lo hace bien sea por medio de la ubicación de los enormes recursos estatales en diferentes sectores claves para el desarrollo social del país, por ejemplo salud, educación, infraestructura, etc. o bien sea por medio de la investigación, donde encuentra las mejores formas de afrontar un problema de la sociedad o evalúa los mecanismos aplicados anteriormente para la solución de esos problemas y recomienda cambios.

Sin demeritar la labor de los que eligen la primera opción, en últimas de ellos depende buena parte del desarrollo del país, los que se van por caminos más públicos o investigativos tienen, desde el principio, mayores responsabilidades que los otros. Explico. Cuando un investigador pequeño debe evaluar, por ejemplo, el componente de educación de Familias en Acción, tiene la posibilidad de influenciar la decisión de continuar o no con el programa, o de aumentar, disminuir los recursos o la forma en que se usan (dependiendo de lo que recomiende).

En general, dado el tamaño del Estado frente a cualquier empresa, el economista público o investigador, por pequeño que sea, tiene influencia sobre una mayor cantidad de recursos frente a sus colegas privados. Lo anterior hace que su trabajo afecte a miles, si no millones de personas. Pensando en el ejemplo anterior, el economista público o investigador tiene sobre sus hombros, en plata blanca, el futuro educativo y el consiguiente desarrollo personal de miles de niños.

El caso de otras profesiones es igual. Sólo piénsese, por ejemplo, en un abogado que trabaja haciendo la parte legal de grandes negocios (fusiones y venta de empresas) y su contraparte pública (haciendo lo mismo, pero con un sueldo fijado por decreto y no una comisión sobre el negocio).

Sin embargo esto no se ve reflejado en los salarios que reciben estos economistas. Como anoté al principio, es común que la gente piense en los altos cargos del gobierno tienen unas remuneraciones elevadísimas y que todos son ricos.

Un estudio hecho para el Banco Interamericano de Desarrollo por Nelson Marconi, Laura Carrillo y Claudia Helena Cavalieri en 2003, muestra que en Colombia la diferencia de los sueldos entre la dirigencia del sector público y el privado es de al menos 59.8%, desde luego, en desmedro de los trabajadores públicos. Es decir, que para un empleado del sector privado que gane $10 millones, su contraparte pública, con iguales responsabilidades, ganará $4 millones.

Con estas cifras, uno sólo puede pensar que los economistas buenos y con altos niveles de calificación son fácilmente tentados por el sector privado. De esta forma, los pocos economistas altamente calificados que quedan dedicándose a la investigación o las labores públicas son aquellos con una fuerte vocación o poco conocimiento del sector privado. Los demás posiblemente no sean los más aptos para desempeñar las labores que se les encargan, sin embargo son los únicos que están dispuestos a aceptar los bajos salarios. Es decir, que no obstante las fuertes responsabilidades y el poder de decisión con efecto sobre millones de personas, por ahorrar unos pesos, estamos dejando estas responsabilidades en cabeza de gente que posiblemente no es la mejor o cuya permanencia en el cargo es poco duradera, lo que elimina la continuidad de las políticas.

Esta brecha entre los trabajadores públicos e investigadores y los privados es una constante en la mayoría de los países, sin embargo Colombia es un país con tantas necesidades, que darnos el lujo de ahorrar unos pesos en salarios, nos puede estar costando el bienestar de millones de personas en el largo plazo.

Thursday, January 18, 2007

El Extraño Crecimiento Económico

Candide, ou l'Optimisme o Giorgio Armani


De vuelta a las labores pido disculpas a los asiduos lectores de este blog por haberle descuidado. Pero las vacaciones, el buñuelo y la rumba desenfrenada me reclamaban después de un año laboral, por demás, bastante agitado.

Durante estas largas vacaciones, además de las obvias y muy extendidas ocupaciones baconianas, también reaparecieron algunas lecturas de mi época de colegio. Esas lecturas que llegan a uno en el momento que no es y que uno no logra entender, pero que años después adquieren un significado ilustrador.

Ese fue el caso del Cándido (1755) de Voltaire, que volvió a mis manos apenas dos semanas después del pomposo anuncio del DANE de un crecimiento del 7.68% para el tercer trimestre del 2006.

Voltaire escribió este cuento largo para refutar la conclusión de Gottfried Leibniz y Alexander Pope que pregonaba una idea causal del universo, en la que todo pasa por una razón, haciendo de este el mejor de los mundos posibles.

“Toda la Naturaleza es Arte, aunque tu no lo entiendas,
el Azar es una dirección que tu no logras ver;
la Discordia, la Armonía no comprendida;
todo Mal parcial, Bien universal:
Y, a pesar del Orgullo, a pesar de los errores de la Razón,
Sólo hay una verdad clara: Todo lo que existe es bueno”

Pope A. (1733) Essay on man.
Cándido es el protegido del Baron de Westfalia. Cunegunda la adorada y hermosa hija del Barón. El hijo del Barón es una persona prepotente y autosuficiente. Pangloss es el tutor de los tres, quien les enseña que este es el mejor de los mundos posibles.

A lo largo del Cándido se presenta la maldad, el mal es un constante en la vida y el bien es poco duradero. No hay mucha evidencia de causalidad y, en general, las causas son engañosas. Pangloss muere ahorcado y reaparece condenado a una galera. A Cunegunda la violan y matan y aparece dedicada a la profesión más antigua de la humanidad. El hijo del Barón muere asesinado por Cándido y resurge como compañero de Pangloss. La muerte y la vida se suceden con o sin motivo.

La vida de Cándido, como la de los demás personajes, es obra del azar. La suerte le acompaña. Todas las situaciones descritas en el cuento son impredecibles y por lo tanto fuera de control. La razón no es suficiente para dirigir al destino. ¿Quién podría prever lo que le ocurriría a Cándido tras ser arrojado del castillo por el Barón?. Nadie, y este es el espíritu del relato: vamos viviendo a golpes, la razón sólo sirve para hacer más llevadero el destino, no para moldearlo.

Esto me hizo pensar en una de las noticias más impactantes del último mes: el mencionado anuncio del DANE. La economía creció en el tercer trimestre de 2006 la asombrosa cifra de 7.68%. Para cualquiera familiarizado con las cifras de crecimiento, resulta asombroso que Colombia presente estos niveles. Y es que hasta hace un par de años el país crecía al 3.72% (para el mismo periodo de 2004).

No parece haber mucha relación causal. Las políticas del Gobierno no han acabado con los problemas estructurales que aquejan a la Nación, con excepción de la seguridad. Lo que uno esperaría es que el entorno de mayor seguridad haya mejorado las perspectivas de los inversionistas, de esta forma el crecimiento aumentaría a un nivel igual al que se presentaba en la primera mitad de los noventa. Sin embargo esto no ha ocurrido. Lo que se ve es un crecimiento que aumenta por encima de esos niveles.

Lo extraño es que la calidad y cobertura de la educación no ha aumentado considerablemente en el corto periodo de 2004 a 2006, el nivel de deuda no ha caído (cuando se elimina el efecto del crecimiento y el bajo precio del dólar), la infraestructura no recibe suficiente inversión, y la apertura comercial aún no ha empezado. Es decir seguimos igual.

Lo que esta pasando es un efecto de confianza como lo dice el Gobierno. Es la política fiscal “Giorgio Armani”, cuando alguien tiene un Armani la gente tiende a pensar que sabe invertir la plata y le prestan más fácilmente para sus proyectos.

El país compró un Armani al elegir a Uribe. Los inversionistas creen en él. Traen plata al país y de esta forma la economía crece y el dólar baja. Con una economía que crece, cae la deuda como porcentaje del PIB y con un dólar que baja, la deuda externa se vuelve cada vez más barata. Y voilà, se tiene un país boyante con una política económica que no ataca de forma directa los problemas del país, pero que los soluciona a punta de imagen.

De modo que no hay una causa real. Todo es pura percepción. La conclusión: nuestro mundo se parece cada vez más al de Cándido que a los de los modelos de crecimiento económico.

Tuesday, December 05, 2006

Cervezas e Ingreso

Por esas cosas que pasan muy poco en la vida, ayer terminé en un coctelillo ofrecido por la única casa cervecera del país, por demás multinacional, en honor a una de sus marcas más elitistas. O por lo menos eso es lo que ellos intentan que sea. La italiana Peroni.

El lanzamiento de esta cerveza ha sido delirante. Por un lado la presentación en sociedad se hizo con un coctel en uno de los clubes más importantes (y costosos) del país. Como si esto fuera poco, las invitaciones al lanzamiento iban acompañadas de sendos IPODs de 2GB. A esto se suman las ingentes erogaciones que exige el bar que abrieron en uno de los lugares más exclusivos de la capital. Donde la cerveza, la comida y los cigarrillos son gratis y el ingreso es con membresía, que también es gratis.

El coctelillo de ayer tenía una extraña razón de ser. Además de las ya esbozadas ostentaciones, la casa cervecera quería hacer uso de sus, al parecer, ilimitados recursos. Así trajo, sólo por mostrar, seis carros británicos con la insignia de tan particular cerveza. Y aunque se les fue la luz (problemas con una hidroeléctrica de nuestro sobrecargado y sobreofertado sistema interconectado), ese no será el problema que rápidamente mostraré.

Vamos a hacer algunos ejercicios de cálculo mental. Con esto quiero evidenciar tres cosas: 1) la casa cervecera tenía que ser multinacional, de otra forma uno no entiende como es que no conocen el mercado nacional; 2) la gerencia de la marca de la particular cerveza nunca vio los World Development Indicators o cualquier reporte del DNP en que se mostraran algunos indicadores de desarrollo humano del país; y 3) la imperiosa necesidad, para los hombres prácticos, de tener entre sus nóminas a hombres teóricos, que impidan la comisión de estupideces de alto nivel y aún más alto costo.

Veamos lo siguiente. En Colombia habitamos cerca de 40 millones de personas, un mercado poco despreciable. El mercado snob, que compraría la particular cerveza es únicamente el urbano, esto es el 70%. Esto nos deja con un mercado de 28 millones.

Sin embargo alrededor del 40% son pobres, es decir que el 40% de los colombianos no participa del mercado. Esto nos deja con un mercado de 11 millones. A eso se le restan los menores de edad, cerca de la mitad, lo que deja un mercado de 6 millones. Suponga que la mitad de la gente no pobre puede comprar una cerveza cara, porcentaje muy alto por demás, luego el mercado potencial es de 3 millones. A eso corríjase por gustos de los consumidores y preferencia por marcas y con suerte tendrá un mercado de 500.000 consumidores de cerveza de alta calidad.

Ahora, relance la cerveza premium más vieja de la casa cervecera nacional e importe otra cerveza, es decir, divida el mercado potencial en tres. Queda usted con una demanda potencial de 160.000 individuos. ¿Y cómo va a hacer para cubrir los onerosos costos en los que incurrió, con tan poca demanda? Definitivamente a la gente práctica le falta asesorarse de gente teórica.

Ahora hagámoslo más rápido. Un ser práctico muy intuitivo haría todos los cálculos de arriba, un teórico miraría las cosas así: El 40% del ingreso se concentra en el 10% más rico de la población. Es decir que sólo cuatro millones pueden comprar la cerveza. Luego corrijo por los menores de edad y hago cálculos para ver si la cerveza retorna la inversión. En este ejercicio quedo con unos 100 a 150.000 potenciales consumidores.

Como sea que se haga, nunca se recupera la inversión, es decir, que: o los gerentes de la cervecera asumieron que los ricos colombianos son pocholos y alcohólicos, o simplemente no saben hacer negocios en Colombia.

Monday, November 27, 2006

Del Horror y la Esperanza

Vor der Kaserne
Vor dem großen Tor
Stand eine Lanterne
Und steht sie noch davor
So wollen wir uns wieder seh'n
Bei der Lanterne wollen wir steh'n
Wie einst Lili Marleen.


Así cantaban los soldados de la Segunda Guerra Mundial. Es la historia de un soldado, cuya amada, Lili Marleen, lo espera bajo la luz del cuartel. Esta mujer representa la esperanza del soldado. Representa el amor por la vida. El anhelo por un futuro sin guerra.

No podría encontrarse una mejor descripción del sentimiento que me embarga en estos momentos. Como es sabido por todos, en las últimas semanas los escándalos sobre nexos entre políticos principales y grupos armados ilegales han aparecido en las páginas de todas las publicaciones periodísticas.

La esperanza que me atiende, no es más que la ilusión de ver una Colombia en la que el progreso, con todos los ideales de igualdad, justicia y desarrollo que conlleva, no se vea salpicado por las máculas de las actividades más bajas que contempla la condición humana.

No es fácil, para un espíritu libre, entender las razones que nos llevan a los colombianos a dedicarnos a las actividades más inoficiosas. Durante las últimas décadas, nos hemos dedicado a alimentar la avaricia, la búsqueda rápida y poco esforzada de posición social. Hemos ensalzado la consecución de riqueza por mecanismos ilegales. Hemos perdido el respeto por la intelectualidad. Hemos destruido la idea de dignidad hasta el punto de parecernos ridícula. Hemos violado sistemáticamente nuestros principios. Los principios liberales, justos e igualitarios sobre los que se construyó inicialmente el país. Vergüenza sentirían nuestros fundadores liberales al ver el estado al que hemos llegado.

Aunque hemos avanzado en términos sociales y de desarrollo, el respeto por la vida humana va en decadencia. La tasa de homicidios por 100.000 habitantes mantiene un nivel de crecimiento, aunque discreto, positivo; y por lo tanto preocupante desde la década de 1930 hasta nuestros días. Cuando los abuelos dicen que todo tiempo pasado fue mejor tienen razón. Antaño la gente no tenía derechos económicos, pero tenían derecho a la vida.

La falta de memoria que aqueja a nuestra sociedad, no puede ser descrita de otra forma que como mezquina. Ha generado la posibilidad de repetir con el beneplácito social, las peores formas de apropiación y extracción de rentas por parte de los privados. Esos privados que son muy pocos y defienden aguerridamente su libertad.

La desaprobación de ese tipo de conductas parece no ser necesaria. Los colombianos pensamos que los grupos ilegales se pueden catalogar entre malos y no tan malos, cuando lo cierto es que todos son igual de perjudiciales.

De hecho a los grupos ilegales se les debe buena parte de la poca disminución de la pobreza en los últimos años como lo demuestran varios trabajos académicos. Son responsables de la destrucción del poco capital físico nacional, que se debe reponer con el bajo ahorro interno, es decir: son responsables, en el largo plazo, de las bajas tasas de crecimiento que presenta la economía. Y lo que es peor de todo, son responsables de la destrucción del capital humano.

Cuando el Estado invierte en educación está entregándoles a los más pobres el generador de flujo de caja más importante que ha conocido la humanidad. En general, la educación tiene tasas de retorno del orden del 400% (en periodos iguales a los invertidos) y no sólo eso, sino que no se no se deprecia sino hasta pasada más de la mitad de la esperanza de vida del individuo. Pero esto a nadie le importa. A nadie le parece necesario denunciar esto. Los medios sólo se han dedicado a crear escándalos y a vender pauta. Qué más se espera de un país con esa población.

El propósito de esta columna, no fue otro que describir y calificar. No presenta argumentos ni soluciones. No es más que una invitación a la reflexión. Esa reflexión junto con las conclusiones de cada ciudadano y la creación de memoria nacional, es la única solución a este desagradable e ignominioso proceso histórico en el que se encuentra el país.

Mi abuela decía que la gente tiene lo que se merece. Ojalá los colombianos no sigamos en la modorra que nos hace merecedores de esta aberración.

Friday, November 03, 2006

Bilingüismo a las Escuelas Públicas de Bogotá

El Distrito ha tomado la mejor decisión en el marco de la lucha contra la pobreza, mejorar la calidad de la eduación de los más pobres.
Poca atención han dado los medios de comunicación a la importante iniciativa aprobada por el Concejo de Bogotá, en la que se consagra como una política del Distrito la capacitación en el idioma inglés de los maestros de los colegios oficiales. Una vez terminado este proceso, el reto es que los 50.000 alumnos que se gradúan anualmente de colegios oficiales en Bogotá salgan con un dominio elevado del inglés.

Crítica a los medios.
Aunque esta iniciativa tiene un efecto importantísimo en disminución de la pobreza, los medios de comunicación no le han dado el alcance que se merece. Una mejora en la calidad de la educación que se imparte a las personas de los niveles socioeconómicos más bajos, tiene el efecto de: mejorar la competitividad de la ciudad frente a otras regiones del país; especializar a Bogotá en negocios internacionales con miras al TLC; generar mayores crecimientos económicos en la ciudad; una disminución del desempleo en el futuro; mejores oportunidades laborales para las personas menos favorecidas; y, lo más importante, una disminución drástica de los niveles de pobreza en la ciudad. Sin embargo los medios de comunicación le han dado más importancia al problema vial, que en general, es ocasionado por el 4% de bogotanos que tienen acceso al transporte particular, algo entendible, pues son esos bogotanos los que compran periódicos.

Como siempre ha sido el ánimo de esta columna, celebramos la decisión, tanto del Gobierno Distrital como de todas las bancadas con escaños en el Concejo capitalino, de darle mayor prioridad a la educación de las personas menos favorecidas que a otros problemas que afectan a la minoría más favorecida de la ciudad.

Es importante hacer énfasis en los efectos inmediatos de una decisión política creíble, en el sentido de llevar a feliz término un programa que aumente el número de personas bilingües en la ciudad. Este tipo de programas mejoran drásticamente la productividad de la ciudad en el largo plazo. De esta forma, los inversionistas extranjeros traerán más iniciativas empresariales a la ciudad, al ver las posibilidades que se les ofrecen en el mediano plazo, lo que mejorará las oportunidades de empleos de calidad para los bogotanos.

Falta esperar que el Gobierno Nacional haga suyo este encomiable ejemplo de la buena política que se ha generado en el Distrito en las últimas cuatro administraciones e implemente un programa, en el mismo sentido, para todo el territorio nacional. Esta es una estrategia de lucha contra la pobreza con mejores y más sostenibles resultados, que los subsidios a la gasolina que tanto hemos criticado en este espacio.

Monday, October 23, 2006

La Banca para los Pobres

El Gobierno quiere que uno llame a la tienda del barrio a pedir Coca Cola 2lts y una tarjeta de crédito. ¡Por favor!
En los últimos días Ricardo Bonilla, del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional, presentó, en el diario El Tiempo, sus reacciones a las conclusiones de los estudios de la Misión Pobreza.

El Tiempo destaca una reacción: la largamente sostenida discusión sobre el sistema pensional de Pilares. Bajo este sistema todo lo avanzado en profundización de los mercados financieros, la correcta ubicación de recursos entre empresas, la competencia por las tasas de interés en los títulos de deuda pública y las bajas tasas de interés que benefician a los clientes del sector financiero se eliminaría. Un sistema de pilares no es otra cosa que el sistema que existía antes de la Ley 100 de 1993 para los más pobres y un sistema de ahorro individual (como el actual) para los más ricos.

Sin embargo nada se dice de un problema que le compete a la Superintendencia Financiera. A saber: el riesgo moral que subsiste en el mercado de activos financieros por la existencia de bancos y fondos de pensiones con el mismo dueño.

Explico el problema. La razón de ser de un banco es prestar plata. La tasa de interés a la que presta está determinada por diversos factores, pero en general se puede resumir en la oferta y la demanda por liquidez que se presente en el mercado.

Un fondo de pensiones es básicamente un gran jugador con mucha liquidez, que influye decisivamente en el nivel de la tasa de interés. En la medida en que tiene recursos suficientes para hacerla bajar al prestarle (por medio de la bolsa de valores) a las grandes empresas, puede liberar recursos del sector financiero para los pequeños clientes (las personas naturales).

Si un fondo de pensiones es propiedad de un banquero, tanto el banco como el fondo pueden prestar a la misma tasa de interés artificialmente elevada. Esto hace que tanto bancos como fondos de pensiones tengan los mismos incentivos y funcionen como un cartel. Desde luego este comportamiento termina por ir en contravía de lo inicialmente planteado al crear las cuentas de ahorro individual y elimina la posibilidad, para los pequeños demandantes de crédito, de beneficiarse del ahorro de largo plazo de la economía.

Por esta razón, nos permitimos defender, desde aquí, la imposición de normas más duras para la tenencia de fondos de pensiones por parte de los bancos. De esta forma se podría garantizar una caída más acelerada de la tasa de interés y mayores beneficios, en términos de costo de los créditos, para los más pobres. Esta es la verdadera banca de las oportunidades. Una reforma en este sentido tiene efectos mayores en el acceso al sistema financiero que las peluquerías con cuentas de ahorro en los pueblos más alejados, como extrañamente argumenta el Gobierno.

Tuesday, October 10, 2006

Una Contradicción Cruelmente Burlesca

La cobertura universal en salud cuesta $9.7 billones.

El pasado 9 de octubre el Departamento Nacional de Planeación anunció la culminación del proceso de depuración de la base de datos del SISBEN. Dentro de los principales resultados se encuentra que: entre los niveles 1, 2 y 3 suman 31,3 millones de colombianos. Así mismo el DNP encontró que en los niveles 1 y 2 hay 26,3 millones de colombianos.

Dentro de los hallazgos más importantes está el saneamiento de alrededor de 6 millones de dobles registros, lo que inflaba los costos proyectados para ofrecer salud, educación y subsidios de vivienda, para los más pobres.

Sin embargo no todo es color de rosa. El gobierno sigue sacándole el cuerpo a la cobertura universal en las tres áreas mencionadas. Cerca de la tercera parte de la población sigue sin cobertura en salud; los resultados en educación básica, aunque estimables, no alcanzan para llegar a las comunidades más pobres; y en el caso de los subsidios de vivienda ($724.855 millones y 600 mil familias el próximo año) aún queda una brecha entre el sector urbano y el rural que apenas se está empezando a cerrar.

Dimensionando sólo uno de los tres temas más importantes para la población, la salud, que se facilita por la presencia de costeos fijos y fácilmente medibles, se llega a lo siguiente. La unidad de pago por capitación del régimen subsidiado (UPCS), sobre la que se giran los valores por cada afiliado a las ARS fue fijada por el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud en $215.712 para 2006.

Como se dijo anteriormente, el gobierno estima que cerca de 23,6 millones de personas se catalogan como SISBEN 1 y 2, así mismo los niveles 1, 2 y 3 representan cerca de 31,3 millones. De esta forma dar cobertura universal para los niveles 1 y 2 cuesta cerca de $5,7 billones y cuando se incluye el nivel 3 el costo asciende a $6,8 billones.

Sin embargo estos cálculos se debe corregir por las diferencias entre regiones, asumiendo un sobrecosto de 20% por este concepto el valor total llega, para niveles 1 y 2 a $6,8 billones e incluyendo el nivel 3 a $8,1 billones.

Pero aún hace falta incluir los costos financieros y algún nivel de ineficiencia en las entidades que administran los recursos. De nuevo, si se supone un sobrecosto de 20% las erogaciones necesarias quedan así. Para niveles 1 y 2, $8,2 billones; cuando se incluye el nivel 3, $9,7 billones.

Ahora, el Presupuesto General de la Nación para el año 2006 asciende a $107,5 billones, es decir que el costo de un programa que llevaría salud a la totalidad de los colombianos pobres sólo costaría el 9% del total de recursos que gasta al año el Gobierno.

Sin embargo constantemente el Gobierno le dice a la opinión pública que no hay plata, demoran semanas en solucionar problemas como el recientemente surgido con el Hospital Materno Infantil, gasta $2,9 billones en subsidios a la gasolina y cerca de $3 billones en construcción de carreteras.

Como siempre se ha defendido aquí, lo público no es un acto de decidir qué es bueno y qué es malo, lo público es un acto de priorizar. Y de nuevo, el Gobierno ha fallado en esta tarea. El mismo Gobierno que pretende dar cobertura en salud con los escasos recursos de la Nación, ha dado más peso a la gasolina de los Volvo y a las carreteras para las Toyota. Todo esto por una contradicción cruelmente burlesca.

Monday, October 02, 2006

Aborto, Uniones del Mismo Sexo, Pederastia y Excomunión

Resultan, desde todo, punto de vista aterradores los dos casos de sacerdotes colombianos con perversas debilidades hacia sus fieles más jóvenes.

En la última semana se denunciaron públicamente dos terribles casos de sacerdotes que practicaban constante y sistemáticamente abusos sexuales contra niños. Sin embargo, los afectados han tenido que buscar justicia en México y Estados Unidos. El argumento de la justicia colombiana es que no hay posibilidad de llevar un proceso, pues estos delitos ya precluyeron, es decir, se pasó el tiempo. Esto es lo mismo que decir: “Como no hice nada para castigar a los culpables, porque la gente no denuncia, ahora que denuncia no hago nada porque ya todo es muy viejo.”

Cosas interesantes. Supuestamente el Congreso estaba tramitando, hace unos años, una ley que haría que este tipo de delitos (violaciones a menores) no precluyeran. Pero al parecer no pasó y si pasó, parece ser que no se aplica para los viejos.

Pero ese es el menor de los problemas. En un país donde se cometen alrededor de diez millones de delitos al año y se judicializa un millón. Donde la mayoría del país aún funciona con el vetusto sistema penal escrito y donde cada caso, por simple que sea, puede constar de, al menos, unas quinientas páginas, que la justicia sea coja es algo completamente entendible.

El mayor de los problemas. Imagínense una entidad que moraliza al pueblo. Esa entidad está encargada de evitar los excesos de sus afiliados. Les prohíbe conductas como el uso del condón (por truncar una vida potencial), el aborto (por segar una vida existente) y las uniones del mismo sexo (por ir en contra de la familia natural, que es la que procrea y da vida). Es más, a aquellos que incurren en esas conductas los excomulga. Pero esa entidad, para desilusión de sus afiliados, no hace nada respecto a sus emisarios mal-comportados.

Cuando a la Iglesia se le contradice o se hace algo que no es permitido por su credo, salen a los medios de comunicación a decir hasta misa. Cuando son sus sacerdotes los que pecan terriblemente, los envían a un convento en Europa, los trasladan y no dicen nada.

Es indescriptible esa superioridad de los sacerdotes, que los hace inmunes a la calificación como pecado de sus conductas más terribles. A ninguno de estos destructores de vidas (¡de vidas de niños!) los han excomulgado, ni pública ni privadamente.

Con toda certeza, si Dios existe y es tan bueno como los sacerdotes predican, no debe sentirse muy agradado por una Iglesia que hace lo que hace la Católica.

Ojo: Obispos y Cardenales, incluso las más buenas obras se pueden dañan por errores pequeños, y en este caso, el error es gigantesco.

Wednesday, September 20, 2006

Las Locuras de Caballero

Revisen este artículo sobre las excenciones a la cultura.

http://portal2.semana.com/wf_InfoArticuloNormal.aspx?IdArt=97041

Comento el artículo.

Como siempre, el señor Caballero, quien es un excelente escritor, ha decidido opinar sobre temas sobre los que, obviamente, es experto.

¿Cómo se le ocurre a Alejandro Gaviria hablar sobre tributación? ¡Él es sólo un economista!

Como si fuera poco, Gaviria lo que escribe lo hace si la fanfarronería de la élite bogotana. ¿Cómo le vamos a creer a alguien que se sabe igual que el resto de los mortales?

El señor Caballero sí que sabe de los efectos sobre la distribución del ingreso que tienen las exenciones tributarias a la cultura. ¿Y cómo no? si él toda la vida ha estudiado el tema, no hay sino que ver la cantidad de estadísticas que maneja; la bibliografia sobre impuestos que ha leído y que cita en sus artículos; y desde luego, el acervo de conocimiento que tiene sobre el contenido del diccionario.

Es que no es posible que haya gente lo suficientemente inepta como para decir, que "alguien, sólo por tener una ortografía, una gramática y una semántica intachables no está calificada para hablar de economía".

Lo único que falta es que el señor Caballero decida decirles a los médicos cirujanos cardiólogos cómo se debe operar a alguien a corazón abierto. Seguramente esos médicos no escriben correctamente.

Por cierto, he de decir que además de los argumentos sobre ortografia, semántica y sintaxis, no vi ningún argumento económico sobre la conveniencia de esas exenciones. El conocimiento del diccionario es loable, pero pensar que un argumento basado en eso es suficiente para derrotar un discurso económicamente fundamentado, no es más que necedad.

Monday, September 11, 2006

El Peligro de los Incentivos

La semana pasada se reveló un escándalo de grandes proporciones que puede afectar seriamente la política fundamental del Gobierno, la Seguridad Democrática. Las revelaciones que hizo el jueves pasado el diario El Tiempo sobre la posibilidad de que militares hayan creado atentados ficticios, para mostrar a la opinión pública la efectividad de sus organismos de inteligencia, deja al descubierto un serio problema de incentivos al interior del Gobierno.

En la medida en que los incentivos creados (recompensas y exigencia de resultados) generan una creciente presión sobre los organismos de seguridad del Estado, se está sembrando la semilla, no sólo de fraudes como los que sugieren los medios, sino de atropellos contra la ciudadanía.

Dentro de las posibles consecuencias se encuentran las posibles detenciones arbitrarias que se llagarían a dar, por parte de las autoridades, en busca de resultados en la lucha contrainsurgente.

Desde luego, este tipo de incentivos, que bien aplicados pueden tener efectos loables en la lucha contra los grupos alzados en armas, pueden generar atropellos contra la ciudadanía, que no se compadecen con el fin que persiguen, por más importante que este sea.

Por esta razón el Gobierno debe revisar y replantear su programa de incentivos, creando un nuevo programa que permita obtener los mismos resultados, sin que se presente una alta probabilidad de atropellos contra la ciudadanía ni de fraudes como los que denuncian los medios.

Por otro lado, es claro que la función de la fuerza pública es proteger a los ciudadanos, por encima de todos, sin importar si esta protección genera resultados concretos o no. En este caso, el único resultado es la protección de la vida de los ciudadanos no combatientes. Cualquier intento, al interior de las fuerzas, por presentar resultados con fines diferentes a la protección de la ciudadanía es detestable per se y el Gobierno, como bien lo ha dicho respondiendo al llamado de los medios, debe extirpar de raíz ese tipo de comportamientos.

Monday, September 04, 2006

Peligro: Niños Trabajando

El nuevo código del menor trae la excelente idea de convertir el trabajo, de los niños menores de 15 años, en explotación. Desafortunadamente esta norma tiene que ir acompañada de acciones concretas. Deben existir mecanismos que permitan hacer cumplir la ley. El Gobierno debe tener claro que mientras no haya quien haga cumplir la ley, las penas, las multas y toda clase de castigos legales, por más altos y dolorosos que sean, van a ser desatendidos.

Esto es, como siempre, algo relativamente fácil de entender. Si la pena por poner a trabajar a un menor de quince años es, por poner un ejemplo, cien años de cárcel, pero no hay quien haga cumplir esa pena, la ley tendrá el mismo efecto que si la pena fuera de diez años o incluso si no hubiera. De nuevo, esto es un juego donde no sólo se debe tener en cuenta la severidad del castigo sino la probabilidad de sufrirlo.

Sin embargo no parece haber mecanismos para eso. En la anterior normatividad estaba prohibido explotar a los niños obligándolos a pedir limosna en un semáforo, sin embargo no conozco persona alguna que no haya visto a pequeños de menos de diez años mendigando cualquier moneda. Esto pasa incluso en las narices de la policía, que muchas veces esta cerca del semáforo para coger a los conductores que se lo vuelan en rojo.

En últimas, aquí se defiende, como ya se ha hecho, la necesidad de hacer más eficiente el trabajo de la policía, que aunque ha hecho serios esfuerzos en la última década, aún tiene cosas para mejorar.

Pero no sólo aumentar la probabilidad de ser castigado por violar la ley es suficiente. El ser humano tiene, como la mayoría de los seres vivos, un fuerte instinto de conservación, así que, incluso si el castigo por obligar a trabajar a un menor de quince años es alto y con certeza se recibe si se transgrede la ley, a los padres cuyos hijos no tengan posibilidades de estudiar ni capacidad de generar ingresos suficientes para el mantenimiento de sus familias, seguirán obligando a sus hijos a trabajar.

De nuevo, no sólo basta con hacer la ley dura, ni siquiera basta con hacer cumplir la ley de forma eficiente. Deben existir mecanismos de asistencia a las familias más pobres para que el cumplimiento de la ley no sea un acto suicida. De esta forma la familia que prescinda de enviar a sus hijos al trabajo, podrá alimentarlos y educarlos. Sin estas condiciones la ley será letra muerta y cualquier otra forma de hacer que se cumpla será pura demagogia.

Monday, August 28, 2006

Seguros y Arriendos

Hasta los más legos en temas de finanzas han escuchado alguna vez la frase que dice: “No pongas todos los huevos en la misma canasta”. Esta frase evidencia algo que va más allá que el simple hecho de diversificar, es el resultado de una maximización del bienestar de una persona bajo grandes incertidumbres y poca devoción por el riesgo.

El caso de los arrendadores es uno muy claro, en este caso no solo se está jugando a maximizar los ingresos esperados, sino que también se tiene en cuenta el hecho de que, bajo ciertas condiciones de mora del inquilino, se puede terminar perdiendo una parte sustancial del patrimonio.

Para solucionar estos problemas, nuestro avezado sistema financiero, en especial las aseguradoras, han decidido generar una importante innovación, a saber: los seguros de arrendamiento. En principio este tipo de seguros mejora el panorama tanto para arrendadores como arrendatarios.

En este caso, los arrendadores tienen certeza de que van a recibir el arriendo mensualmente, los servicios se pagarán puntualmente y que estarán exentos de cualquier obligación al terminar el contrato. En el caso de los arrendatarios, uno esperaría que el seguro cobrara una póliza que evitara el poco agradable trabajo de encontrar un codeudor.

Sin embargo esto no ocurre. Aunque la lógica indica que los inquilinos morosos son una proporción relativamente baja del total de inquilinos y aunque el costo de la póliza sea relativamente alto (en promedio 4% del valor anual fuera de los costos de estudio de la póliza y asesoría en la redacción del contrato), al parecer a las aseguradoras eso no les alcanza para obtener una ganancia “decente” y cubrir los costos de los morosos.

Asumamos que el 1% de los arrendatarios entran en mora durante todo un año y que los contratos de arrendamiento tienen el mismo valor. En este caso la aseguradora esta ganando alrededor del 3% del total de contratos que asegure. Incluso si sus costos son exageradamente altos, digamos la mitad de sus ingresos netos, la ganancia (1.5%) es suficiente para un negocio tan seguro y en el que no se tienen que hacer mayores inversiones iniciales. Luego de montada la aseguradora no hay razón para pensar que ofrecer el seguro de arrendamiento tenga un costo especialmente alto.

Como es de esperarse, en caso de mora, la aseguradora inicia los procesos de cobro jurídico correspondientes contra el arrendatario, luego un arrendatario en mora no implica, en principio, la pérdida total del dinero. Es decir, que el 1.5% de ganancia sobre el total de los contratos de arrendamiento, puede subir a 1.8% si sólo se recupera el dinero en la tercera parte de los casos. ¡Ojo, ese 1.8% representa el 45% de los ingresos de la aseguradora!

Pero ahí no para la cosa, en algunos casos las aseguradoras piden hasta dos codeudores solventes con finca raíz, es decir, piden lo mismo que las inmobiliarias. Si ese es el caso, para un inquilino, no hay mucha diferencia entre el seguro y el arrendamiento con inmobiliaria, los costos aumentan por la póliza y la búsqueda de codeudores subsiste. Ese tipo de innovación poco servicio le hace al mercado de arrendamiento (¡en un mercado también se tiene que incentivar la demanda!).

El Gobierno debería tomar cartas en el asunto para que las aseguradoras, o bien monten filiales que trabajen como inmobiliarias, o bien asuman la responsabilidad que les compete de acuerdo a su razón social. Es increíble que en Colombia las aseguradoras no quieran correr riesgos. ¡Ese es su negocio!

Monday, August 14, 2006

¿El Estado debe Proveer Todo?

La idea de que el Estado debe proveerlo todo a todos está bastante enquistada en la sociedad colombiana. Las constantes comparaciones entre el Estado colombiano y el danés, por ejemplo, son muestra de esta idea de que el Estado debe proveerlo todo. Por esta razón las campañas políticas se limitan a prometer el oro y el moro.

Sin embargo, las restricciones existen. El monto total de recursos de que dispone el Estado no es ilimitado, incluso, en contra de las percepciones de la ciudadanía y las demandas de los políticos tanto de derecha como de izquierda. Es divertido ver como entre más radicales son sus posiciones más recursos exigen del Estado. Es divertido ver que tanto la derecha como la izquierda, en sus versiones más radicales, propenden por el mismo modelo económico, un modelo estatista que garantiza posiciones privilegiadas a algunos pocos individuos con base en el uso exagerado de recursos que en últimas minan en equilibrio macroeconómico.

Desafortunadamente ese Estado no es más que una utopía, ¡no existe! Pero aún más preocupante, Colombia ha tenido históricamente una tradición política en la que, en campaña, se promete el oro y el moro, pero en el ejercicio del poder se respetan las restricciones presupuestales. Hoy en día esta tradición, aunque no parece romperse del todo, si está siendo dejada a un lado.

La idea de que el Estado debe proveer todo se ve en los $2.9 billones para subsidios a la gasolina. Y en el presupuesto de inversión se ve en un billón de pesos en inversión para el sector agropecuario. Se ve en $724.855 millones en el sector de ambiente y vivienda. Se ve en $2.9 billones del sector transporte.

Revisemos esos rubros. El de la gasolina se analizó en una columna anterior, luego aquí puedo decir simplemente que es un subsidio que beneficia a los más ricos.

Sector agropecuario, un billón de pesos. Con estos dineros se hará mantenimiento o construcción de 19.000 has. de distritos de riego así como se avanzará en 17% en los mega-distritos de Triángulo del Tolima y Ranchería en la Guajira. Si estos distritos tienen una fuerte composición de pequeños productores cabría pensar que hacen parte de la labor social del Estado, si no es así, entonces se está haciendo gasto regresivo. Pero omitiendo eso, es importante saber que se pueden generar esquemas de financiación donde el Estado sólo da acompañamiento y los usuarios ponen la plata, y no como en la actualidad, donde el Estado hace todo.

Se adjudicarán 30 mil has a 12 mil familias desplazadas, 100 mil a indígenas y 298 mil a campesinos. Es decir que los indígenas, que tienen adjudicado más de la mitad del país, reciben el 8.5% del total de tierras. Aún cuando son una minoría cuando se les compara con campesinos y desplazados y sobre todo, cuando poseen, repito, más de la mitad de las tierras del país.

Es que el ejercicio de lo público es un acto de priorización, como no hay plata para todo, uno tiene que mirar que es lo más importante, pero al parecer eso no se ha hecho.

Sector de ambiente y vivienda, $724.855 millones. En este caso la priorización se hizo bastante bien, se busca beneficiar 600 mil familias con acueducto, alcantarillado y aseo. Este tipo de programas disminuyen fuertemente la incidencia de enfermedades como la disentería, fuente de buena parte de la mortalidad en los primeros años de vida.

Sector transporte, $2.9 billones. Aquí se nota la total falta de priorización. Si los recursos son limitados uno debe buscar estrategias para disminuir costos de tal forma que los recursos se puedan focalizar en los sectores prioritarios. Por ejemplo, construir una carretera es bastante costoso, sin embargo bajo un sistema de concesión se puede proveer la carretera haciendo erogaciones mínimas.

Sin embargo los programas de este sector se ven así. Pavimentación y mantenimiento de vías por medio de contratación directa, 22.331 Km. Mantenimiento de vías por medio de concesión, solo en cuatro proyectos. Asumiendo que las concesiones de los cuatro proyectos son increíblemente extensas, es decir, en promedio 1.000 Km. tan solo el 15% de los proyectos se haría por medio del método “barato”, mientras que el resto, ¡85% de los proyectos se hace por el método caro!

De nuevo, aunque todos los gastos son buenos y benefician a muchos colombianos, la hacienda pública es un acto de prioridades, hay que priorizar, no decidir que es bueno. Es exactamente lo mismo que cuando un padre de familia decide pasar las vacaciones en la casa para poder pagar el colegio de sus hijos, no es que las vacaciones no sean buenas, es un acto de priorización. A los colombianos nos falta exigirle más activamente al Gobierno que invierta en los temas prioritarios, al final de cuentas, lo que pasa en este país es culpa nuestra.

Thursday, August 03, 2006

¿ISS o no ISS?

Oh, mia patria si bella e perduta!
Oh, membranza si cara e fatal!

El pasado 2 de agosto el gobierno anunció su intención de dividir el Seguro Social en tres entidades. De esta forma cada una se puede dedicar a administrar un solo negocio, EPS, riesgos profesionales y pensiones.

La decisión se sustenta, según el Gobierno, en los altos costos operativos del ISS, que ascienden al 135% de sus ingresos y que lo ponen en una situación inviable.

Los costos de ISS, en términos de los ingresos son: 94% en salud (EPS), 25 % en convención colectiva (prerrogativas de sus empleados) y 16% en administración.

El Gobierno pretende crear tres entidades sostenibles, es decir que sus costos sean máximo el 100% de sus ingresos (lo que haría imposible invertir y pondría al las instituciones en serios problemas de liquidez).

Ahora, para que esto sea posible los ingresos de la EPS deben ser iguales a, al menos, el 94% de los costos actuales, cosa que se ve difícil de alcanzar. En este punto hay dos posibles problemas: 1) El Fosyga no paga oportunamente al seguro los ingresos que le adeuda (UPC, compensación y fallos judiciales que según el sindicato ascienden a $370.000 millones) o 2) que de entrada los servicios de salud del ISS son insostenibles y probablemente ineficientes.

En el primer caso la respuesta es relativamente simple, ¡que el Fosyga pague! Pues es un fondo con un stock (dinero invertido en títulos del Gobierno) que ronda los varios billones de pesos. En el segundo caso la reestructuración sería aún más fuerte y requeriría cambiar de proveedores (pues salen muy costosos), sin embargo los proveedores del ISS son los laboratorios farmacéuticos (que no se pueden cambiar) y las IPS u Hospitales (que políticamente es muy difícil cambiarlas).

En cuanto a los costos convencionales, el Gobierno pretende que el sindicato renuncie a la mayoría, cosa poco probable. Cualquier cantidad de beneficios convencionales es insostenible en las actuales circunstancias.

En cuanto al tercer tema, los costos administrativos, el Gobierno debería tener en cuenta que más entidades implican mayor gasto, pues se necesitaría triplicar los cargos para administrar los tres negocios. Si no es necesario triplicar la planta, el Gobierno debe ser claro y evidenciar que es el exceso de burocracia el que infla los costos en el ISS.

En últimas, aunque la división en tres entidades es buena, la razón no está en los costos sino en la transparencia y la eficiencia que le daría a las entidades el dedicarse sólo a un negocio. El Gobierno debería ser claro en eso.

Wednesday, August 02, 2006

Libertad de Expresión o Respeto a los Cultos

El caso que se inició a causa de las fotos publicadas por la revista Soho, en las que una modelo desnuda representaba a Jesucristo en clara alusión a la escena de la obra “La Última Cena”, está en los estrados judiciales y espera por un fallo que catalogue el hecho de ofensa a objetos de culto o de simple ejercicio de la libertad de expresión.

Aunque el hecho de publicar unas fotos como esas es de entrada una falta de respeto, no atenta contra el culto, pues no hay falta de respeto a los objetos de culto en la medida en que los católicos no adoran imágenes sino a Dios.

Sin embargo es claro que la publicación es una falta de respeto, ese tipo de alusiones ofenden a muchas personas en lo mas profundo de sus creencias. Ese tipo de publicaciones se igualan a divulgar pensamientos racistas o xenófobos y por esta razón, aunque no deben ser castigados como un delito, deben ser penalizados.

Lo mínimo que se espera de una revista seria es una disculpa y en este caso, el director del Soho está en mora de darla.

PS: No soy creyente, pero creo que todos merecen respeto en cuanto a sus convicciones más íntimas y la religión hace parte de ese fuero interno que ni los periodistas tienen derecho a tocar.

Monday, July 31, 2006

Post scriptum

¿Qué será lo que esconde una de las familias liberales más importantes, tanto en la historia como en la actualidad, del país?

En El Tiempo le han dedicado, sumando notas, media página INTERNA, al escándalo de Virginia Vallejo. Que, uno pensaría, es la noticia del año.

En Semana han sacado la portada más denigrante de la que me acuerde (omitiendo las de algunos peridodiquitos tipo tabloide).
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